sábado, 25 de noviembre de 2017

Muestra “Intramuros” que la cultura no muerde. #UdeC


*Este programa de la UdeC busca promover espacios de diálogo y reflexión en torno a procesos culturales y aportar conocimiento al espectador desde la perspectiva de sus creadores.

Presentaciones de libros, muestras de cine, charlas, talleres de periodismo cultural y análisis cinematográfico, entre otras muchas actividades, ha sido “Intramuros”, programa desarrollado por la Universidad de Colima que continuará con su programación hasta el 28 de este mes.

“La cultura no muerde y se vive en casa” es la frase que este año acompaña a las Jornadas Culturales Universitarias “Intramuros”, programa de la Dirección General de Difusión Cultural de la UdeC creado con el propósito de estimular espacios de diálogo y reflexión en torno a procesos culturales y aportar conocimiento al espectador desde la perspectiva de sus creadores.

Con la asistencia de mil quinientos estudiantes en lo que va de su programación, se han compartido momentos irrepetibles como los que se relatan a continuación.

El libro “Poemas del lente”, escrito por Reinaldo Cedeño Pineda (Premio Nacional de Periodismo Cultural, 1998 y 2001) fue presentado por primera vez en México ante la presencia de su autor, de origen cubado. En este evento, conducido por Guillermina Araiza, reconocidas personalidades como el artista Waldo Saavedra, Miguel Urbe y Lucila Santana compartieron sus reflexiones sobre los poemas inspirados en películas clásicas y actuales que incluye el libro entre sus páginas. Y como postre en un gran banquete, se proyectaron los poemas seleccionados, que después cobraron vida en la voz del propio autor.



También se suspiró el miedo por cada rincón de “Intramuros” con las  proyecciones de la muestra del Festival Internacional de Cine de Horror “Aurora”, de la Universidad de Guanajuato, considerado el más importante en el centro del país y orientado al rescate de los clásicos del género y a la difusión de las nuevas propuestas del cine de horror, terror y gore.

Dentro de “Intramuros” se impartió el taller: “Crítica artística: de la contemplación a la reseña”, a cargo de Reinaldo Cedeño, escritor, promotor y periodista cultural con una gran trayectoria de valiosas obras de perfil cultural y quien ha recibido numerosos lauros por su obra periodística y literaria.

Cabe destacar que para estas jornadas se contó con la participación de invitados de lujo como Patricia Ayala, quien impartió “El cómic como inspiración cinematográfica”; de Graciela Ceballos y Aideé Arellano, quienes presentaron la investigación “¿Cómo se lee ahora? Las nuevas modalidades de la lectura en jóvenes universitarios”, en una charla que abordó su impacto y consumo en alumnos de nivel superior. Además, Massiel Hernández García, fotógrafa, habló sobre los retos y desafíos en la Gestión Cultural.

Para contar cómo se crea un festival de cine desde cero estuvo presente Carlos Cárdenas, creador del Festival de Cine Documental Zanate, así como Isis Ahumada e Iván Salcedo, fundadores del Festival de Cine Itinerante, este último creado para llevar producciones cinematográficas a comunidades rurales ubicadas en las afueras de nuestro Estado.

Otra de las grandes noches para “Intramuros” fue el conversatorio “Experiencia de producción”, protagonizado por Camilo Gutiérrez (productor) y Omar Deneb (director) del cortometraje “El ocaso de Juan”, reciente ganador al Premio Ariel a mejor cortometraje de ficción. En esta charla fue posible conocer algunos secretos, como lugares de grabación, el proceso de casting con un actor reconocido, los pro y los contra durante su filmación, e incluso a quién está dedicada.

Fotos de Colima Antiguo

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Habia por ese tiempo un policia de nombre Eugenio Rivera que “le tenia ganas" al arma de los Alonzo y en cierta ocasión cuando Vicente se encontraba atareado en su labor, echó Rivera que el arma estaba recargada en un encino al cuidado de Melesio y sin decir agua vá la tomó en presencia del muchacho al cual amenazó haciéndolo llorar. Cuando supo Vicente lo sucedido, juró matar a Rivera donde lo encontrara y se puso a espiar sus movimientos, teniendo conocimiento de que escoltaria la “raya" para pagarle a los de la Colima Lumber & Co.. convidó a un amigo para “hacer aquel remiendito" y se situaron en un lugar a donde por la fuerza tenia que pasar la conducta. Hicieron fuego dándole muerte a quien buscaban y un americano, que era el portador del dinero, creyendo que se trataba de un asalto para robarles, disparó su pistola en contra de los asesinos de Rivera, recibiendo contestación con una descarga que le mató el caballo echándose a huir. 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