miércoles, 18 de abril de 2018

Un provinciano en la ciudad. Por Fer Montes de Oca.


A principios de noviembre salí con una persona que conocí en Tinder (ya habrá tiempo para escribir sobre cómo los capitalinos utilizan las apps de citas) que me invitó a una reunión en el departamento de sus amigos. Habíamos quedado de llevar unas cervezas y entretenernos con juegos de mesa. En la ronda de presentación, uno de los invitados dijo que trabajaba en Spotify y yo le pregunté exactamente en qué, me dijo que era la voz de los comerciales molestones que escuchas cuando no tienes la versión Premium *entra emoji de provinciano sorprendido*.

Sí. La verdad me sorprendí, se lo voy a atribuir a las cervezas que tenía encima. Días después, me puse a pensar que al fin de cuentas vivo en la capital del país, donde todo pasa. 

Paréntesis para explicar cómo es eso de que “todo pasa”: trabajo en un medio de comunicación donde la mayoría de sus lectores viven en la Ciudad de México. Todos los días compartimos noticias sobre delincuencia, choques, manifestaciones, monos prófugos que vagan por los árboles, y todo es aquí, a unos cuantos kilómetros. El otro día hicimos una nota que, según cifras de 2017, los asaltos se dan más de lunes a miércoles entre las 19 y las 22 horas. Era martes a las 8 de la noche y aún tenía que regresar a casa 😰. En días recientes también he sufrido por las manifestaciones, que suelen ser en el Ángel de la Independencia, lugar por el cual debo pasar para llegar al trabajo. Estoy a favor de la libertad de expresión, pero también a favor de llegar a tiempo a mi destino. 



Pie de foto: La vista rumbo a la oficina, tres cuadras adelante, y media a la derecha, se encuentra el lugar donde trabajo. (foto: Fer Montes de Oca @nandodeoca

Vuelvo al tema del chico voz oficial de Spotify para codos. Aquí las personas tienen trabajos bastante interesantes. Tengo unos buenos amigos que laboran en el departamento creativo de Uber; conozco a alguien que es operativo en Uber Eats; uno más que es secretario particular en la Semarnat, o quien lo hace en reconocidos medios. La realidad es que no puedo decirles qué tan fácil es encontrar trabajo aquí, pero sin duda son experiencias que mayormente existen en la capital de un país. Ese es otro punto. Para mí, estas son ligas mayores. Me he dado cuenta que aunque seas bueno de donde sea que vengas, aquí en el DF siempre habrá alguien que sea igual o mejor que tú. Debes aprender, echar práctica y poco a poco ir superándote. 

Mi conclusión es algo que puede ser muy obvio: piensa en grande y obtendrás en grande. Yo estaba muy renuente en mudarme de Colima, de verdad estaba cómodo con lo que ahí tenía: familia, amigos, un buen trabajo, sin embargo vivía en una zona de confort que cada vez me costaba más trabajo justificar. Como lo dije anteriormente, mandé varios correos a empresas de Guadalajara, y nada. Quizá debí agarrar maletas desde el principio, al fin de cuenta siempre habrá alguien que nos eche la mano. No se la piensen tanto.



Soy Fernando. A los 27 años me mudé a la Ciudad de México con un montón de miedos que se han ido quitando conforme pasa el tiempo. Cito a Colima en casi todas mis conversaciones.
Twitter: @NandoDeOca
Instagram: @NandoDeOca


Fotos de Colima Antiguo