viernes, 8 de junio de 2018

La corrupción ya no puede estudiarse como un problema individual y de funcionarios públicos, sino como una organización sistemática y estructural: UNAM



La corrupción ya no puede estudiarse como un problema individual y de funcionarios públicos, sino como una organización sistemática y estructural que tiene su origen en diferentes factores e instituciones, indicó Issa Luna Pla, del Instituto de Investigaciones Jurídicas (IIJ).

Además, de manera empírica ha sido asociada coloquialmente con el cáncer, y académicos de la Universidad han sustentado que opera de forma similar.

Cáncer difícil de extirpar

Los científicos dedicados a la oncología han encontrado que no necesariamente todos los cánceres se eliminan al extirpar la célula madre (la más grande); al contrario, se propagará y ocasionará metástasis si no se toma en cuenta el entorno que propicia el problema y la forma en que las células se autoorganizan mediante reglas de funcionamiento.

Lo mismo sucede con la corrupción. “Debemos pensar en el control, la desarticulación y el impacto a sus redes, pero debe ser de una manera en la que se entienda su dinámica, a quién se investiga y qué se puede esperar”, expuso Luna Pla.

Por ejemplo, “en las redes de personajes vinculados a la corrupción puede verse que algunos tienen diferentes funciones, otros sólo son enlaces con más redes, unos controlan y distribuyen el trabajo y otros guardan el vínculo político para salvaguardar la impunidad de la misma red. Hay que tomar en cuenta quiénes hacen qué y cómo lo hacen, para entender el sistema completo y después sus dinámicas, y así pretender, en algún momento, impactarlo para controlar su funcionamiento”.

La corrupción, remarcó, es tan compleja que no compete a un solo individuo, sino a redes que desde años atrás se propagan y se autoorganizan para cometer ilícitos y sobrevivir, incluso más allá de diferentes gobiernos.

Conoce màs de este tema en el sitio web de la UNAM

Fotos de Colima Antiguo